Portada | | Buscar en Hollywood Clásico | Seguinos en Seguinos en Facebook

John Gilbert

Por Fabián Cepeda

John GilbertJohn Gilbert es el ejemplo perfecto de una de las tantas estrellas del cine mudo cuyas carreras se vieron arruinadas por la llegada del sonoro. Quizá haya una especie de mito en ello, pero Gilbert fue una de las más grandes estrellas del cine hasta que su primera película hablada causó tan mala impresión en sus admiradoras que las mismas se negaban a continuar escuchándola. Parece ser que su voz, si bien no era lo suficientemente grave y expresiva, no era tan inadecuada, sino que el uso de la misma le robaba al actor magnetismo, individualidad, y sobre todo, prestancia.

Había nacido el 10 de julio de 1895 (1897, según otras fuentes) en Logan, Utah, en una familia de artistas ambulantes, y su educación tuvo lugar de una localidad en otra. Por un tiempo estuvo cursando en un colegio militar hasta que lo abandonó, y realizó varios trabajos para sobrevivir, desde vender diarios en las calles hasta reparar neumáticos en una gomería

Desde su adolescencia siempre se sintió atraído por el mágico mundillo del cine, y ansiaba más que nada poder actuar en películas. Un amigo de su padre, el director Walter Edwards, le ofreció un contrato de dos años en la productora Triangle, con un salario semanal muy bajo, pero fue así que Gilbert comenzó su carrera en el cine, realizando papeles de extra en películas del oeste protagonizadas por el famosísimo William S. Hart.

Renée Adorée y John Gilbert en THE BIG PARADEDurante los primeros años de su carrera apareció con el nombre de “Jack” Gilbert. Luego de varias películas en pequeñísimos roles, le fueron asignados papeles de “tercero en discordia” en varias otras, ya que los productores veían en él a un galán con características apropiadas para ese fin.

Enseguida le llegaron los papeles más importantes, como el coprotagonista de Mary Pickford en Heart O’ the Hills (Corazón de las montañas, 1919). El director Maurice Tourneur le ofreció pasarse a la Paramount Pictures, y allí filmó tres películas que sirvieron para darle renombre en Hollywood. Inteligentemente, Gilbert alternó sus actuaciones en ese estudio con otras para la importante Fox Films, una compañía verdaderamente importante en esa época.

John Gilbert y Lillian Gish en LA BOHÉMEDe estos años se destacan las producciones Arabian Love (Amor árabe, 1922), Monte Cristo (El Conde de Monte Cristo, 1922), While Paris Sleeps (Mientras París duerme, 1923) y The Wolf Man (El Hombre Lobo, 1924).Para entonces, su ascendente carrera indicaba un futuro muy promisorio.

La MGM, convencida de que Gilbert podría transformarse en una verdadera estrella aprovechando su “look” latino y su distinguida presencia, le ofreció un contrato suculento de exclusividad, tratando de hallar en él a un “grande” similar a Rodolfo Valentino. Y, como Valentino, aprendió a utilizar en extremo sus ojos, con los que lograba demostrar como ninguno una pasión salvaje o una piedad infinita.

Greta Garbo y John Gilbert en LOVETodas esas cualidades –y otras- las aprovechó al máximo en producciones cuidadas como His Hour (El amor en la Corte de Rusia, 1924), dirigido por King Vidor; en He Who Gets Slapped (El que recibe las bofetadas, 1924), un drama ambientado en el mundo circense, junto a Lon Chaney, y en The Merry Widow (La viuda alegre, 1925), junto a la entonces famosa Mae Murray y dirigidos por el genial Erich von Stroheim.

Hacia 1925 Gilbert era ya una gran estrella, y los ejecutivos de la Metro elegían cuidadosamente los proyectos en los cuales lo embarcarían, ya que se había transformado en una de sus estrellas Fue en este año que Gilbert protagonizó The Big Parade (El gran desfile, 1925), su película más taquillera y la más celebrada, y una obra maestra de la temática de la guerra, vista a través de los ojos de un simple muchacho. Dirigida por King Vidor, la película se transformó en el suceso del año, y dio a Gilbert una etapa de fama aún más brillante.

Vidor lo dirigió también en otras dos películas que alcanzaron bastante notoriedad, La Bohème (La Boheme, 1926) junto a una inolvidable Lillian Gish, y Bardelys the Magnificent (Bardelys el magnífico, 1926). En 1927, Gilbert apareció en dos películas que no harían más que acrecentar su fama en todo sentido: Flesh and the Devil (Demonio y carne, 1926) y la romántica Love (Ana Karenina).

Greta Garbo y John Gilbert en QUEEN CHRISTINAEn ambas la coprotagonista elegida fue Greta Garbo, recién llegada a Hollywood con la mayor de las fanfarrias, y los films tuvieron tal suceso y aceptación que la Metro promocionó además un romance entre la pareja de intérpretes fuera de la pantalla (aunque la Garbo más tarde lo desmentiría). La acogida de este “invento” fue tal, que el estudio rápidamente volvió a unirlos en A Woman of Affairs (El carnaval de la vida, 1928), un melodrama amoroso bien pensado para un público ansioso de sensaciones.

Pero para ese entonces, el cine sonoro estaba arrasando con las taquillas de Hollywood, y la Metro creyó conveniente preparar algún vehículo adecuado para su estrella favorita. A la vez, con su ego inflado, Gilbert se tornaba cada vez más difícil de manejar, y no aceptaba ningún tipo de sugerencias por parte de los directivos, que le aconsejaban modular su voz. Así, sus primeras películas habladas, His Glorious Night (Su noche gloriosa, 1929) y Redemption (Redención, 1930) se transformaron en rotundos fracasos, y los fieles seguidores de Gilbert comenzaban a decepcionarse al oír a su favorito recitar frases amorosas en una voz más bien chillona.

La poderosa MGM, cansada de la tozudez y de la actitud del astro, lo ubicó en numerosas películas de diferente tonalidad, a efectos de aleccionarlo y hacerlo reaccionar, pero Gilbert seguía negándose a prepararse para esta nueva modalidad de cine. Luego de una serie de films que tuvieron escasa aceptación, el estudio se sintió aliviado al expirar el contrato que tenía con Gilbert.

Sin embargo, Greta Garbo vino al rescate. En las etapas iniciales de la producción de Queen Christina (Reina Cristina, 1933), la diva hizo despedir a nada más y nada menos que al ascendente Laurence Olivier y exigió que se contratase a su adorado Gilbert. No obstante, después de esa producción la Metro no le renovó el contrato.

John Gilbert, para entonces se había transformado en un alcohólico, y además tenía problemas sentimentales, ya que se sentía despreciado por Garbo, su esposa, Ina Claire, lo había abandonado, y su nueva mujer, Virginia Bruce, parecía estar más interesada en utilizarlo como escalón para ascender en el cine que en brindarle compañía.

Luego de un participar de una película para la Columbia, The Captain Hates the Sea (El capitán odia el mar, 1934), donde interpretaba a un escritor con problemas de alcohol, Gilbert se sumergió profundamente en la bebida, y ningún estudio estaba dispuesto a contratarlo, ya que se había tornado imposible trabajar con él. Literalmente, fue el alcohol el que mató a John Gilbert (aunque la causa del deceso fue caratulada como ataque al corazón). Podría realmente haber tratado de continuar trabajando en otros campos del cine, ya que era una persona muy capaz, pero había un poder de autodestrucción muy fuerte en su personalidad, que terminó ganando la batalla final. El deceso se produjo hace exactamente 65 años, el 9 de enero de 1936.

FABIÁN CEPEDA (1966-2011)
Co-Director y Co-Autor de HollywoodClasico
Extraordinario investigador y autor, gran amigo y maravillosa persona
Nunca será olvidado por quienes nos cruzamos en su vida


Sitio dedicado a la memoria de Aníbal Miguel Vinelli

© 1999–2017 Marcos Celesia y Fabián Cepeda
® Todos los derechos reservados. Registro de la Propiedad Intelectual.
Todos los derechos de propiedad intelectual de las fotos y los carteles que aparecen en este sitio son propiedad de las Productoras y/o Distribuidoras correspondientes. Dicho material ha sido tomado de fuentes de la Internet de libre accesibilidad o de textos publicados. Este sitio no pretende violar en forma alguna los derechos respectivos de los titulares de los Derechos de Autor.
Copyright to all photographs and posters which appear in this site belong by the corresponding Production and/or Distribution Companies. The same are collected from publicly aired and published sources. This site is in no way trying to infringe on the respective rights of their copyright holders.

Oscar® y Academy Awards® y la propiedad intelectual del diseño del Oscar® son marca registrada y marca identificatoria de servicios de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas; y la estatuilla del Oscar® es propiedad registrada de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas. Este Sitio no es avalado por la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas, ni se encuentra en forma alguna relacionado con la misma.
Oscar® and Academy Awards® and Oscar® design mark are the trademarks and service marks and the Oscar© statuette the copyrighted property, of the Academy of Motion Picture Arts and Sciences. This site is neither endorsed by nor affiliated with the Academy of Motion Picture Arts and Sciences.