Portada | | Buscar en Hollywood Clásico | Seguinos en Seguinos en Facebook

Modern Times
(Tiempos modernos, 1936)

Por Fabián Cepeda

Puede decirse que Modern Times (Tiempos modernos, 1936) fue la película que cambió por completo la imagen que hasta ese momento todo el mundo tenía de su creador, el genial Charles Chaplin. Casi se diría que un nuevo Chaplin estaba aflorando: si bien se mantenían su brillo, su encanto y su gracia, afloraba un perfil más bien abrupto y conciso. Sin duda, esto se debía a que el artista se sentía profundamente en desacuerdo con el curso que las cosas estaban tomando a medida que la “modernidad” avanzaba; y Chaplin estaba ansioso de compartir sus reflexiones acerca de esta temática con su público fiel.

En Modern Times, encontramos a un Chaplin identificado específicamente con los años de la Depresión, y con los alarmantes efectos que el industrialismo causaba en la humanidad toda. Y la manera más adecuada (acorde a su pensamiento) de dar a conocer sus reflexiones, fue rescatando del pasado a su famoso personaje del “Carlitos vagabundo”, y lanzándolo a un mundo ultramecanizado, donde hasta las cosas aparentemente simples se tornan difíciles, si no se cuenta con la experiencia y entrenamiento adecuados para hacerles frente.

Desde todo punto de vista, Chaplin creó un argumento en el cual su personaje podría, una vez más, dar rienda suelta a todo su carisma y atropello, con la diferencia de que en este caso la película no trataría de ser un simple entretenimiento, sino una feroz crítica al avance industrial no controlado.

El film comienza mostrando un día de trabajo en una fábrica, llevándonos enseguida a conocer los percances que un obrero (aparentemente inepto para hacer algo bien) sufre al no poder adaptarse a una maquinaria a la cual ha sido afectado. Su incapacidad de manejar una cinta transportadora desencadena risibles consecuencias: no sólo paraliza la cadena de montaje al descentrar un tornillo que supuestamente debía ajustar, sino que él mismo queda atrapado dentro de una máquina a la que debía alimentar, amén de terminar el día laboral totalmente enloquecido, luego de pasar largas horas alivianando tuercas.

Lógicamente es despedido, y vuelve a causar alboroto cuando en su nuevo empleo cae de un camión agitando una bandera roja que señaliza “peligro”, y se ve de repente liderando una manifestación comunista que lo toma por líder, terminando sus huesos en la cárcel.

Al salir de prisión, conoce por casualidad a una pobre trotacalles (Paulette Goddard, actriz con la que se casó durante la producción), y luego de ayudarla a escaparse de la policía y las autoridades de minoridad que la persiguen, se muda con ella a un tugurio cerca del puerto. Consigue trabajo como guardia de un gran almacén, y allí él y la muchachita disfrutan divirtiéndose inocentemente. Pero unos rufianes que advierten que el custodio no es tan “despierto” como debería entran a robar, y nuevamente Chaplin termina tras las rejas, responsabilizado de todo.

Cuando finaliza su condena y sale en libertad, el desdichado hombre se amarga al enterarse que su joven protegida, apremiada por la necesidad, está trabajando en un cabaret. Sin dudarlo, se emplea allí como mozo y cantor (y es aquí donde por primera y única vez en toda la película se escucha sonido, en la forma de una maravillosa canción que Chaplin creó utilizando diferentes dialectos y que él mismo entona), obteniendo singular acogida.

Pero la felicidad para los pobres vagabundos es efímera, ya que la policía y las ligas de defensa juvenil llegan al lugar, teniendo ambos que escapar tan rápido como pueden. Y la última escena que podemos ver de la película nos muestra a la pareja, sin dinero ni futuro pero felices de estar juntos, caminando hacia ningún lado, con rumbo incierto...

Esta es una de las imágenes inolvidables que el séptimo arte nos ha legado. Nos “disculpamos” en este caso por haber contado todo el argumento de la película, algo que no solemos hacer en MOMENTOS INOLVIDABLES, pero era necesario para que pudieran apreciar la importancia del momento dentro del film. De todas formas, la escena en que Chaplin “enloquece” al ritmo de la máquina infernal podría bien encajar en esta sección.

Muchos estudiosos de la vida de Charles Chaplin consideran que con esta película el director se alejó por completo del molde conceptual (la comedia simplona) que le había dado fama, y que los valores aquí existentes estaban totalmente cambiados. Pero si analizamos el film a fondo, observaremos que los ingredientes reinantes son los mismos de los tantos cortos que Chaplin realizó: el vagabundo sigue siendo el mismo, con su carácter tragicómico en extremo, y su compañía también, una pobre huérfana de la calle que se aferra a él contra viento y marea. Y el entorno que los rodea se repite: las frías calles, el sórdido submundillo de la pobreza, y las fuerzas incomprensivas de la ley, siempre dispuestas a terminar de un manotazo las ilusiones alcanzadas por los desvalidos protagonistas.

Además, la lucha desigual que Chaplin tiene con la inmensa maquinaria que debe manejar es un paralelismo con todas aquella dificultades que el actor tenía que sortear en cientos de sus películas anteriores, proyectada aquí en escala gigantesca. De igual manera, la alocada coreografía que montó para dar vida a la escena en que Carlitos huye despavorido de decenas de grises operarios y supervisores en la fábrica posee la misma agilidad y ritmo constantes que Chaplin utilizó en películas anteriores, cuando escapaba de la policía que lo perseguía.

En lo que sí innovó el genio fue en la utilización por vez primera de sonido en la película, aunque se trate solamente de una canción. Audaz como siempre, Chaplin se animó a filmar una película en la que prácticamente no hay diálogo, ocho años después de haberse universalizado el cine sonoro. Pero, para asegurarse el suceso, Chaplin trabajó por primera vez con un guión escrito, con el objeto de lograr continuidad en un campo desconocido para él, y recuperar su inversión de un millón y medio de dólares.

El contenido social y político de Modern Times fue (y es) considerado controvertido en extremo: unos alabando sus “virtudes proletarias”, y otros condenando su “propagandismo comunista”. Pero en lo que sí todos concuerdan es que la intención de Chaplin fue satirizar la deshumanización ocasionadas por los avances de la tecnología y de la industrialización, y no ponderar el capitalismo.

Del mismo modo y con la misma crítica social que esgrimiría con la maestría de su estilo habitual cuatro años más tarde para atacar al Nazismo, en su primer film totalmente sonoro, The Great Dictator (El gran dictador, 1940).  Lejos de embanderarse en cualquier ideología política, el mensaje que Chaplin nos deja en la película que nos ocupa es claro, y lo plasma fehacientemente en la maravillosa escena final: el héroe y la heroína solamente ansían escaparse de estos “tiempos modernos”, y abrazar una vida promisoria de aventuras, amor y simplicidades.

MODERN TIMES (TIEMPOS MODERNOS, 1936)

Pr.: CHARLES CHAPLIN PRODUCTIOSN; Dist.: UNITED ARTISTS PICTURES; Estreno en los EUA: 12/2/36; Estreno en la Argentina: 14/5/36; Argumento, música, producción y dirección: Charles Chaplin; Fotografía: Rollie Toteroh e Ira Morgan; Duración: 87’.

Intérpretes: Charles Chaplin, Paulette Goddard, Chester Conklin, Henry Bergman, Hank Mann, Stanley “Tiny” Sanford, Stanley  Blystone, Allan Garcia, Richard “Dick” Alexander, Cecil Reynolds, Myra McKinney (a veces actuó como Mira McKinney), Murdock McQuarrie, Wilfred Lucas, Edward J. Le Saint, Fred Malatesta, Sammy Stein, Lloyd Ingraham, Heinie Conklin, John Rand, Juanita Sutton, Ted Oliver, Louis Natheaux, Gloria De Haven, James C. Morton, Walter James, Frank Hagney, Chuck Hamilton, Harry Wilson, Bobby Barber, Edward Kimball, Jack Low, Malcolm Waite, Norman Ainsley.

 

FABIÁN CEPEDA (1966-2011)
Co-Director y Co-Autor de HollywoodClasico
Extraordinario investigador y autor, gran amigo y maravillosa persona
Nunca será olvidado por quienes nos cruzamos en su vida


Sitio dedicado a la memoria de Aníbal Miguel Vinelli

© 1999–2017 Marcos Celesia y Fabián Cepeda
® Todos los derechos reservados. Registro de la Propiedad Intelectual.
Todos los derechos de propiedad intelectual de las fotos y los carteles que aparecen en este sitio son propiedad de las Productoras y/o Distribuidoras correspondientes. Dicho material ha sido tomado de fuentes de la Internet de libre accesibilidad o de textos publicados. Este sitio no pretende violar en forma alguna los derechos respectivos de los titulares de los Derechos de Autor.
Copyright to all photographs and posters which appear in this site belong by the corresponding Production and/or Distribution Companies. The same are collected from publicly aired and published sources. This site is in no way trying to infringe on the respective rights of their copyright holders.

Oscar® y Academy Awards® y la propiedad intelectual del diseño del Oscar® son marca registrada y marca identificatoria de servicios de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas; y la estatuilla del Oscar® es propiedad registrada de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas. Este Sitio no es avalado por la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas, ni se encuentra en forma alguna relacionado con la misma.
Oscar® and Academy Awards® and Oscar® design mark are the trademarks and service marks and the Oscar© statuette the copyrighted property, of the Academy of Motion Picture Arts and Sciences. This site is neither endorsed by nor affiliated with the Academy of Motion Picture Arts and Sciences.