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Glorias de Hollywood:
William Holden

Fue uno de los "actores confiables" de Hollywood. El ejemplo perfecto de la estrella de cine. William Holden , ganador del Oscar®, se hace merecedor de este homenaje.

Por Fabián Cepeda

Holden, el mayor de tres hermanos, nació con el nombre de William Franklin Beedle Jr. el 17 de abril de 1918 en O’Fallon, Illinois. Su padre era químico, y su madre, maestra de escuela. La familia se mudó a Monrovia, California en 1922 ante un importante ofrecimiento laboral para el sr. Beedle, quien amaba los deportes. Fue por eso que inculcó a sus hijos su pasión por los ejercicios físicos, y muy pronto los jóvenes se hicieron conocidos por sus proezas deportivas.

Luego de graduarse en 1936 en la secundaria de Pasadena, William comenzó sus estudios de química en la universidad local. También se apasionó por el boxeo y otros deportes, los que practicaba asiduamente. También se interesó por la actuación, e interpretó varias obras de manera amateur en el teatro Playbox de Pasadena. Allí lo descubrió un cazador de talentos de la Paramount Pictures, y luego de una prueba satisfactoria, el joven de 18 años fue contratado por el estudio, quienes les cambiaron su nombre por el de William Holden.

Luego de interpretar dos pequeños roles, el productor William Perlberg se interesó en él y lo presentó a Harry Cohn, cabeza de la Columbia Pictures, y ambos decidieron darle el papel del joven Bonaparte, que debe decidirse sobre qué rumbo dar a su vida, en Golden Boy (El conflicto de dos almas, 1939), ya que vieron en el joven actor los elementos justos para dar al papel el perfil de ingenuidad y entusiasmo que estaban buscando. La película, coprotagonizada por Barbara Stanwyck, fue un éxito total. Durante su filmación experimentó problemas con el director, al punto de que casi fue reemplazado. Pero Barbara Stanwyck exigió que se le diese otra oportunidad. Así nació una entrañable amistad, que llevó a una conmovida Stanwyck a dedicarle su Oscar® Honorario, al poco tiempo de fallecer Holden.

El astuto Cohn compró a la Paramount la mitad del contrato de Holden, por lo que en los siguientes catorce años el actor trabajó indistintamente para ambos estudios. Durante la filmación de Invisible Stripes (Hombres marcados, 1939), que Holden filmó “en préstamo” para la Warner Brothers, conoció a la actriz Brenda Marshall, con quien se casó en julio de 1941, y con la que tendría dos hijos: Peter Wesley (nacido en 1943) y Scott Porter (nacido en 1945).

En 1940 alcanzó un notable suceso con la película costumbrista Our Town (Nuestro pueblo, 1940), donde compartió protagonismo con la debutante Martha Scott, y debido al éxito de la película repitieron la obra en el afamado Lux Radio Theatre.

A principios de la década del ’40, Holden interpretó varias películas de diferentes géneros, como westerns [Texas (Los bandoleros del ayer, 1941) y Arizona (Arizona, 1940)], películas de guerra [I Wanted Wings (Vuelo de águilas, 1941)] y comedias francamente olvidables [Meet the Stewarts (Contigo pan y cebolla, 1942) y The Remarkable Andrew (La sombra amiga, 1942)].

Estos filmes sirvieron para cimentar la carrera del actor. Hacia 1942 Holden debió enrolarse en la Fuerza Aérea para prestar servicios durante la Segunda Guerra Mundial, en calidad de conscripto, y recibiendo entrenamiento para convertirse en oficial. Su afectación al servicio duró hasta 1945, cuando, una vez finalizada la guerra, pudo volver a su vocación, la actuación.

En 1946 retornó a la Paramount, con una película rutinaria, pero al año siguiente, con Dear Ruth (Mi querida Ruth, 1947), Holden logró destacarse al fin del resto de los intérpretes contratados por el estudio, y convertirse en una verdadera estrella. Esta película tocaba la temática de un romance vía carta mantenido por dos personas que no se conocen en tiempos de guerra, y su actuación fue muy aplaudida por la crítica. Una vez más, este suceso fue llevado por la misma troupe a la radio en dos ocasiones: en 1948 y 1949.

Pero luego de este suceso, Holden no alcanzó otro papel que le permitiera demostrar su capacidad interpretativa, aunque las películas fueran de primera categoría, como en el caso de Rachel and the Stranger (Raquel, 1948), donde Loretta Young opacaba su trabajo, o en Apartment for Peggy (El regreso a la vida, 1948), donde las actuaciones de Jeanne Crain y especialmente la de Edmund Gwenn robaban protagonismo al actor. También fueron rutinarios sus papeles en los westerns The Man from Colorado (Sueños de odio, 1948) y Streets of Laredo (Calles de Laredo, 1949), o la secuela planeada por la Paramount del éxito Dear Ruth, titulada Dear Wife (Mi cara mitad, 1949).

 

Pero luego, afortunadamente para él, el molde se rompió. Cuando Montgomery Clift se negó a interpretar el papel del gigoló en Sunset Blvd. (El ocaso de una vida, 1950), William Holden consiguió el rol que cambiaría su carrera para siempre. La película de Billy Wilder, coprotagonizada por Gloria Swanson, tuvo a Holden en el papel de Joe Gillis, quien narra lo sucedido vía flashback, ya que su personaje ya aparecía muerto en la afamada primera escena inicial, cuando aparece flotando boca abajo, en la piscina gigante de Norma Desmond (la Swanson). La película, una incisiva crítica al mundo de Hollywood, fue un enorme suceso, y tanto Holden como la Swanson recibieron sendas nominaciones para el premio Oscar®. Gloria Swanson perdió su Oscar® a manos de la joven Judy Holliday, que lo ganó por su interpretación en la comedia Born Yesterday (Nacida ayer, 1950), donde tenía a Holden como su galán. Una vez más este éxito pasó a la radio, y este año fue más que significativo para la carrera del actor.

Luego de una serie de película rutinarias para los estudios que lo tenían contratado (entre ellas, coprotagonizó tres filmes con su otra compañera de Sunset Blvd., Nancy Olson), Holden tuvo la suerte de que el director Billy Wilder volviera a llamarlo para interpretar al cínico sargento Sefton en la magnífica película Stalag 17 (Infierno 17, 1953), por la que recibiría su segunda nominación al Oscar®. Esta vez sí lo ganó, y su reputación creció como nunca antes, logrando renovar su contrato con la Paramount con un pago anual de US$ 250.000, más una serie de ventajosas cláusulas que le permitían trabajar para otros estudios y elegir muy bien el material que filmaría.

Su primera elección fue The Moon Is Blue (La luna es azul, 1953), un drama dirigido por Otto Preminger que, visto hoy, es un relato más bien inocente, pero situado en los años ’50, causó gran escándalo por la temática tocada y el vocabulario utilizado, llegando hasta a ser prohibida su exhibición en algunos estados. A continuación filmó, entre otras, el western Escape from Fort Bravo (Hombres o bestias, 1953), que logró un inesperado éxito, y, de alguna manera, el rol interpretado por Holden creó una imagen de rudeza en el actor nunca antes explotada, que lo acompañaría en el resto de su carrera.

Pero aún lo mejor estaba por llegar para el actor. El año de 1954 brindó un regocijo especial para Holden, ya que trabajó en tres películas que rápidamente se transformaron en sucesos notables. Una de ellas fue Sabrina (Sabrina), una deliciosa comedia dramática, donde dos adinerados hermanos (Holden y nada menos que Humphrey Bogart), se ven enfrentados por el amor de una misma mujer (Audrey Hepburn). La otra fue The Country Girl (La que volvió por su amor, 1954), con Grace Kelly, donde Holden interpretaba a un interesado productor que no repara en medios con tal de lograr que un otrora célebre actor que se ha vuelto alcohólico (Bing Crosby) retorne a la actuación y le reditúe ganancias. Por último, en The Bridges at Toko-Ri (Los puentes de Toko-Ri, 1954), nuevamente con Grace Kelly, Holden ofreció una destaca performance, en este drama acerca de los pilotos de la Marina durante la Guerra de Corea.

Y si ese año fue bueno para Holden, el siguiente fue igual, o aún mejor, ya que con los roles que le tocó interpretar en Love Is a Many-Splendored Thing (Angustia de un querer, 1955), junto a Jennifer Jones, y en Picnic (Picnic, 1955), junto a Kim Novak, se transformó en uno de los actores más taquilleros de Hollywood, aparte de uno de los mejores pagos.

Para entonces, su salario anual se había casi duplicado, y el actor gozaba de una merecida popularidad.

Así, decidió a partir de allí trabajar free-lance, eligiendo él mismo los papeles que interpretaría. Por eso, en uno de sus siguientes films, The Bridge on the River Kwai (El puente sobre el Río Kwai, 1957), su rol fue más bien secundario, pero a Holden no le importó, ya que su nombre encabezaba el reparto, debido a que sus co-protagonistas, Alec Guinness y Jack Hawkins, no eran por entonces conocidos en América.

Holden tomó una decisión que no favorecería de allí en más su carrera: hacia 1958 se mudó con su familia a Suiza, con el objeto de evitar pagar altos impuestos sobre sus cuantiosos bienes. Este hecho fue repudiado por los zares de Hollywood, que lo condenaron por trabajar abiertamente fuera de su país y por obligar a los productores que desearan emplearlo a filmar en el exterior. Por esta decisión suya, la Paramount lo suspendió, y le hizo perder papeles que Holden realmente deseaba protagonizar.

A partir de entonces, le fueron ofrecidos solamente papeles mediocres, y el actor tuvo que conformarse con elegir el escaso material que le ofrecían. De su filmografía posterior, sólo se destaca The World of Suzie Wong (El mundo de Suzie Wong, 1960), donde Holden personificó a un artista que se enamoraba de una prostituta, Nancy Kwan. Pero el actor aprovechó su estadía en Hong Kong, donde se filmaba la película, para realizar unas astutas inversiones económicas, que le brindarían muy buenos dividendos en el futuro.

Entusiasmado con el buen resultado de sus negocios en Oriente, Holden decidió continuar con sus inversiones, por lo que viajó a Africa, donde, asociado con un magnate americano y un importante banquero suizo, fundó un club de safari en Nairobi, que en pocos años se transformó en una gran atracción turística. También se interesó por la preservación de la vida silvestre, y además de realizar donaciones para ese fin, filmó documentales a favor de esa acusa.

Durante la década del ’60, sus apariciones cinematográficas fueron espóradicas y rutinarias. Hacia 1966 Holden se vio envuelto en un gran escándalo causado por un accidente automovilístico en Italia, donde el acompañante del actor perdió trágicamente la vida. La “reaparición” con todas las letras de Holden en el cine se dio en 1969 con el violentísimo western de Sam Peckinpah titulado The Wild Bunch (La pandilla salvaje, 1969). En la película interpretaba a Pike Bishop, un maduro delincuente que decide realizar junto a su pandilla un último delito, desatando con ello una matanza sangrienta, con escenas de extrema crudeza jamás filmadas.

Luego de treinta años de matrimonio, Holden se separó de su esposa en 1971. A continuación filmó otros dos westerns donde interpretaba a vaqueros entrados en años: Wild Rovers (Dos vaqueros errantes, 1971, junto a un joven Ryan O’Neal, y The Revengers (El apóstol de la venganza, 1972), un fallido intento de reunir a la pareja Borgnine-Holden de The Wild Bunch. También actuaba Susan Hayward, para quien ésta fue su última película.

Luego interpretó a un hombre de negocios cincuentón que se enamora, siendo correspondido, de una joven florista de 17 años (Kay Lenz), en el film Breezy (Interludio de amor, 1973).Las críticas fueron devastadoras, ya que la situación no era creíble para nadie, ni aún para su director, el amigo personal de Holden, Clint Eastwood.

Y su participación en la película The Towering Inferno (Infierno en la torre, 1974), (perteneciente al género de “películas de desastre”, tan de moda en esos años) fue destacada, pero a la vez se vio opacada por la temática en sí, y por el trabajo de numerosas luminarias del mundo cinematográfico.

También fue mínima su contribución en la excelente Open Season (Temporada de caza, 1974), ya que su rol era relegado a unos pocos minutos, y nada tenía que ver con el contexto del argumento.

Paralelamente, Holden continuó colaborando con las entidades ocupadas de la defensa de la vida silvestre, y decidió que su contribución en los diferentes continentes no era suficiente. Por lo tanto, cuidadosamente seleccionó una rica zona geográfica cercana a Palm Springs, específicamente en el valle Coachella. Ahí montó una espectacular infraestructura donde levantó una especie de reserva natural, y allí mismo fijó su propia residencia.

Hizo traer de Africa una gran variedad de especies vegetales únicas y las trasplantó adecuadamente, procediendo de igual manera con algunas razas de animales, para los que creó un hábitat particular.

Obviamente, todas estas actividades lo alejaron de su carrera, pero Holden no se preocupó en lo más mínimo, ya que consideraba esta laboral como primordial, anteponiéndola a su vida social. Pero se dio tiempo para hacer su debut televisivo en el telefilm The Blue Knight (1973), donde interpretaba a un esmerado policía de Los Angeles. La miniserie tuvo un gran suceso, y en versión resumida fue estrenada en cines en varios países. Sus productores tentaron a Holden para realizar de inmediato secuelas o series, pero el actor se negó rotundamente, decidiendo continuar con su labor humanitaria.


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Hizo traer de Africa una gran variedad de especies vegetales únicas y las trasplantó adecuadamente, procediendo de igual manera con algunas razas de animales, para los que creó un hábitat particular.

Obviamente, todas estas actividades lo alejaron de su carrera, pero Holden no se preocupó en lo más mínimo, ya que consideraba esta laboral como primordial, anteponiéndola a su vida social. Pero se dio tiempo para hacer su debut televisivo en el telefilm The Blue Knight (1973), donde interpretaba a un esmerado policía de Los Angeles. La miniserie tuvo un gran suceso, y en versión resumida fue estrenada en cines en varios países. Sus productores tentaron a Holden para realizar de inmediato secuelas o series, pero el actor se negó rotundamente, decidiendo continuar con su labor humanitaria.

De nuevo en la pantalla grande, Holden se anotó un nuevo triunfo personal interpretando a un periodista en la multipremiada Network (Poder que mata - Network, 1976), de Sidney Lumet, que lidiaba con la temática del competitivo mundillo de la televisión. Fue nominado por última vez al Oscar®, pero no lo ganó. El ganador póstumo fue su Peter Finch, su compañero de reparto en el film.

Luego interpretó pequeños papeles (casi “de invitado”) en algunas películas multiestelares como Escape to Athena (Escape a Atenas, 1979) y When Time Ran Out... (Al filo del tiempo, 1980), y protagonizó la esperada secuela de The Omen (La profecía, 1976), titulada Damien: Omen II (Damián: segunda profecía, 1978), pero aunque la película obtuvo buenas críticas, la labor de Holden perdía protagonismo al tratarse de una película centrada en el suspenso y la abundancia de golpes bajos.

Su última película fue la comedia de Blake Edwards S.O.B. (Se acabó el mundo, 1981), una sátira mordaz al mundo del cine, considerada hoy más bien como una venganza personal del director para con Hollywood, que tan mal lo había tratado en la década anterior. El 16 de noviembre de 1981 año, Holden, de 63 años de edad, moría en Santa Mónica, California, a consecuencias de la pérdida excesiva de sangre, luego de que una caída le produjese un profundo corte en la cabeza.

Fue un triste final para un hombre que compartió los últimos años de su vida con Stefanie Powers y debió soportar los rumores relativos a su alcoholismo (motivo por el cual aparentemente no atinó a pedir ayuda en el momento de su accidente). Abandonó así este mundo una figura emblemática del “star system” de Hollywood. Un actor carismático, afortunado especialmente en los inicios de su carrera y dotado de respetables dotes histriónicas. Billy Wilder lo resumió muy bien: “William Holden ha dicho que no le divertía actuar. Tal vez por eso sea el actor cinematográfico ideal. Está más allá de la actuación... Uno nunca duda ni cuestiona quién es él”.

FABIÁN CEPEDA (1966-2011)
Co-Director y Co-Autor de HollywoodClasico
Extraordinario investigador y autor, gran amigo y maravillosa persona
Nunca será olvidado por quienes nos cruzamos en su vida


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