Portada | | Buscar en Hollywood Clásico | Seguinos en Seguinos en Facebook

All the King’s Men (Decepción, 1949)

Por Marcos Celesia

Huey Long (1893–1935) fue un controvertido político Demócrata de Alabama, que llegó a ser Gobernador y Senador antes de ser asesinado. Sus años más influyentes coincidieron con la Gran Depresión y con la supremacía de Franklin D. Roosevelt en la política de los Estados Unidos. Si bien apoyó a Roosevelt, luego se tornó en su contra y, debido a sus políticas populistas, muchos llegaron a considerarlo un demagogo y un gran peligro para la nación. Desde el Congreso, cuando ya no era Gobernador, siguió digitando los destinos de Alabama, y sus tentáculos se expandían a todos los niveles del poder. Tal figura no podía escapar la avidez de más de un biógrafo. Pero, curiosamente, dos de los escritores que se avocaron a la tarea lo hicieron a través de un personaje ficticio, obviamente inspirado en Long. La novela de más repercusión –ganadora del Premio Pulitzer– fue "All The King’s Men", 1946, de Robert Penn Warren. Para que desde la portada misma no cupiesen dudas, el título de libro (que en español sería "Todos los hombres del Rey") se inspiró en un latiguillo de campaña de Long: "Cada hombre es un Rey, pero ninguno lleva la corona". Mencionaremos la otra novela sobre el final de la nota.

Penn Warren había logrado con gran suceso lo mismo que Orson Welles con su film Citizen Kane (El ciudadano, 1940), quien recreó con referencias nada veladas la vida del magnate periodístico Randolph Hearst. Pero, para suerte de Penn Warren, Huey Long no estaba vivo para tratar de destruir su carrera o la de quien se atreviese a llevar su "biografía" al cine, como lo hizo Hearst en una implacable cruzada contra Welles. El director que se interesó en el proyecto fue precisamente Robert Rossen, quien en 1947 había dirigido Body and Soul (Carne y espíritu, 1947), la historia de un boxeador (John Garfield) consumido por la ambición y de la corrupción en el ambiente del pugilismo. Especialmente por haber dirigido estos dos films, Rossen fue convocado por el Comité de Actividades Antiamericanas del Congreso para investigar sus posibles lazos con el comunismo. A pesar de que no fue incluido en la infame Lista Negra, su carrera sufrió el golpe. La Columbia se desvinculó de él y le compró los derechos sobre sus películas. La perspectiva de una carrera destruida debe haber impulsado a Rossen a presentarse ante el Comité y delatar a 57 personas pertenecientes al Partido Comunista.

Rossen escribió el guión adaptado de la novela de Penn Warren, dirigió y produjo All the King’s Men (Decepción, 1949) con su propia compañía productora; es decir, en forma independiente. No incluyó grandes nombres en el reparto, usó inclusive actores no profesionales y luego salió a tratar de convencer a alguno de los grandes estudios para que distribuyeran el producto terminado.

Harry Cohn, jefe de la Columbia, tomó la distribución del film, aunque no le tenía demasiada confianza. Después del estreno en Nueva York el 9 de noviembre de 1949, Rossen tuvo que convencer a Cohn para que lanzara la película en Los Angeles dentro del año calendario 1949, ya que era la única forma de que pudiera competir por los premios Oscar® de ese año. Cohn aceptó pero Rossen tuvo que pagar de su bolsillo toda la compaña de promoción para el premio.

Argumento (no lo lea si piensa alquilar este film): La principal herramienta de Willy Stark (Broderick Crawford) para fomentar sus aspiraciones políticas es su innata y honesta habilidad para comunicarse con la gente. Una vez que accede a un cargo electo se unen a su equipo Jack Burden (John Ireland) y luego Sadie Burke (Mercedes McCambridge). Con la ayuda de los demagógicos discursos que le escriben y el astuto manejo de su ascenso al poder, Stark finalmente es electo gobernador. Poco a poco es vencido por la ambición y pierde las cosas que más apreciaba en la vida, como por ejemplo el cariño y respeto de su hijo (John Derek). Su dudoso accionar y la infaltable corrupción lo llevan a ser investigado por el Congreso, pero –si bien logra eludir el peso de la ley– no puede escapar un destino trágico.

Broderick Crawford hasta ese momento había desempeñado papeles secundarios. A pesar de que en algún momento se consideró a Humphrey Bogart para desempeñar uno de los papeles principales, con este film Broderick logró el mejor papel cinematográfico de su carrera, con una performance sumamente lograda, electrizante y voraz. John Ireland, Mercedes McCambridge y el joven John Derek también brindaron excelentes actuaciones. Robert Rossen realizó varios cambios al adaptar la novela para el celuloide. En la novela, la trama gira más en torno al punto de vista de Jack Burden (Incluso el Sindicato de Guionistas tuvo que arbitrar para determinar si los aportes que hizo al guión Norman Corwin no eran de suficiente peso como para que figurara como co-guionista. El fallo del Sindicato favoreció a Rossen).

Rossen impregnó el film de un tono oscuro, descarnado, mostrando el rostro diabólico de la política, la furia de las ambiciones y el desenfreno de una turba motivada. No era el tipo de película a la cual Hollywood estaba demasiado acostumbrado. A manera de ejemplo, en la Argentina la película se estrenó recién en febrero de 1956, cuando el clima político del país era más favorable a la urticante temática. Poco después llegarían films como The Asphalt Jungle (Mientras la ciudad duerme, 1950) o On the Waterfront (Nido de ratas, 1954). La respuesta de la crítica fue muy favorable. Sin lugar a dudas mucho mejor que la que tuvo la otra versión ficcionalizada de la vida de Huey Long: A Lion is in the Streets (1953) (nunca estrenada en la Argentina), dirigida por Raoul Walsh y protagonizada por James Cagney. El guión, de Luther Davis, se basó en la novela de Adria Locke Langley. James Cagney había comprado los derechos de la novela en 1945, pero tuvo el mal tino de empezar a filmarla recién en 1952, tres años después del éxito de la película de Rossen, basada en la novela de Penn Warren, que también había ecplipsado a la versión de Lock Langely. En esta segunda novela, Hank Martin (Cagney) es un político de zona rural que tiene un ascenso y caída muy paralelos a los de Huey Long y Willie Stark.

Repercusión y los Oscar®: Cuando llegó la temporada de premios en Hollywood, All the King’s Men (Decepción, 1949) se planteaba como muy bien posicionada para tener una excelente repercusión en los Oscar®. Ganó el Globo de Oro® a Mejor Película, Mejor Actor, Mejor Director y Mejor Actriz de Reparto y Actriz Revelación (doble premio para Mercedes McCambridge). La Asociación de Críticos de Nueva York la consideró la Mejor Película y galardonó a Broderick Crawford. Y el DGA (Gremio de Directores) y el WGA (Gremio de Guionistas) entregaron sendos galardones a Robert Rossen como el mejor en su rubro.

A la hora de las nominaciones para el Oscar®, al film no le pudo ir mejor: consiguió 7 nominaciones. Mejor Película, Mejor Director, Mejor Actor, Mejor Actor de Reparto (John Ireland), Mejor Actriz de Reparto (McCambridge), Mejor Guión Adaptado y Mejor Compaginación (Robert Parrish y Al Clark). Las predicciones previas a la ceremonia indicaban a All the King’s Men (Decepción, 1949), Broderick Crawford y Mercedes McCambridge como números puestos. Quienes podrían arrebatarles el premio serían el film A Letter to Three Wives (Carta a tres esposas, 1949) y Kirk Douglas por su boxeador en Champion (El triunfador, 1949). Esos 3 premios fueron como se esperaba, pero Robert Rossen personalmente tuvo que conformarse con la estatuilla como productor de la Mejor Película. Joseph L. Mankiewicz, con su A Letter to Three Wives (Carta a tres esposas, 1949) hizo doblete y resultó Mejor Director y Mejor Guionista. John Ireland perdió ante el favorito Dean Jagger (Twelve O’Clock High, Almas en la hoguera, 1949) y el compaginador triunfante fue Harry Gerstad por Champion (El triunfador, 1949). La planta estelar la completó Olivia de Havilland con su segundo Oscar® a la Mejor Actriz por The Heiress (La heredera, 1949).

Al igual que sucedió con The Manchurian Candidate (El embajador del miedo, 1962), de John Frankenheimer, protagonizada por Frank Sinatra, Laurence Harvey y Angela Lansbury, que fue objeto de una exitosa remake, The Manchurian Candidate (El embajador del miedo, 2004), de Jonathan Demme, protagonizada por Denzel Washington, Liev Schreiber y Meryl Streep, ahora es el turno de All the King’s Men (Decepción, 1949). Por fotos que han trascendido de la filmación, la acción de la novela no ha sido aggiornada al tiempo presente. La dirección corre por cuenta de Steve Zaillian, y Sean Penn, Kate Winslet, Jude Law, Travis Champagne y Patricia Clarkson recrean los roles jugados por Broderick Crawford, Joanne Dru, John Ireland, John Derek y Mercedes McCambridge, respectivamente. Curiosamente, en las primeras etapas de planificación de esta remake, se suponía que el galardonado papel de Mercedes McCambridge lo interpretaría Meryl Streep. Por superposición de fechas de filmación (o vaya a saber si la Streep consideró que dos remakes seguidas serían demasiado), Streep se bajó del proyecto y su rol fue ofrecido a la ascendente Patricia Clarkson. Lamentablemente, como suele suceder con tantas remakes, el film All the King's Men (Todos los hombres de rey, 2006), no fue un éxito ni de público ni de taquilla.

 

ALL THE KING'S MEN (DECEPCIÓN, 1949)

Ficha técnica por Fabián Cepeda.

Producción: ROBERT ROSSEN PRODUCTIONS; Distribución: COLUMBIA PICTURES; Estreno en los EUA: 29/12/49; Estreno en la Argentina: 23/02/56; Adapatación, guión, producción y dirección: Robert Rossen; Basada en la novela de Robert Penn Warren; Fotografía: Burnett Guffey; Música: George Duning, Louis Gruenberg y Marlin Skiles; Edición: Al Clark; Blanco y negro; Duración: 109’.

Intérpretes: Broderick Crawford, John Ireland, Joanne Dru, John Derek, Mercedes McCambridge, Shepperd Strudwick, Ralph Dumke, Anne Seymour, Raymond Greenleaf, Walter Burke, Will Wright, Grandon Rhodes, Katherine Warren, Richard Hale, Helene Stanley, H.C. Miller, Houseley Stevenson, William Bruce, Edwin Chandler, King Donovan, Paul Ford, Judd Holdren, Pat O'Malley, Ted French, Louis Mason, Paul Maxey, Frank McClure, Harold Miller, John 'Skins' Miller, Truett Myers, Irving Smith, A.C. Tillman, Phil Tully, Reba Waterson, Frank Wilcox, Harry Wilson, Earle S. Dewey.

FABIÁN CEPEDA (1966-2011)
Co-Director y Co-Autor de HollywoodClasico
Extraordinario investigador y autor, gran amigo y maravillosa persona
Nunca será olvidado por quienes nos cruzamos en su vida


Sitio dedicado a la memoria de Aníbal Miguel Vinelli

© 1999–2017 Marcos Celesia y Fabián Cepeda
® Todos los derechos reservados. Registro de la Propiedad Intelectual.
Todos los derechos de propiedad intelectual de las fotos y los carteles que aparecen en este sitio son propiedad de las Productoras y/o Distribuidoras correspondientes. Dicho material ha sido tomado de fuentes de la Internet de libre accesibilidad o de textos publicados. Este sitio no pretende violar en forma alguna los derechos respectivos de los titulares de los Derechos de Autor.
Copyright to all photographs and posters which appear in this site belong by the corresponding Production and/or Distribution Companies. The same are collected from publicly aired and published sources. This site is in no way trying to infringe on the respective rights of their copyright holders.

Oscar® y Academy Awards® y la propiedad intelectual del diseño del Oscar® son marca registrada y marca identificatoria de servicios de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas; y la estatuilla del Oscar® es propiedad registrada de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas. Este Sitio no es avalado por la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas, ni se encuentra en forma alguna relacionado con la misma.
Oscar® and Academy Awards® and Oscar® design mark are the trademarks and service marks and the Oscar© statuette the copyrighted property, of the Academy of Motion Picture Arts and Sciences. This site is neither endorsed by nor affiliated with the Academy of Motion Picture Arts and Sciences.